Los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 dejaron como legado la Villa Panamericana de Cerrillos, un conjunto de departamentos que inicialmente albergó a los deportistas y luego fueron entregados a familias a través de subsidios habitacionales. Menos de tres años después, este complejo residencial se encuentra en medio de una controversia debido a graves fallas estructurales que han llevado a sus residentes a presentar una demanda millonaria. Un grupo de 311 propietarios del Lote B ha exigido US$17,7 millones en compensación a las empresas responsables del proyecto por daños materiales y morales. Esta acción colectiva es la más grande presentada en la historia de Chile bajo la Ley General de Urbanismo y Construcciones. Las demandas se dirigen principalmente contra Inmobiliaria Parque Cerrillos SpA, Inmobiliaria Paseo Panamericano SpA y constructoras como DLP. Los mismos vecinos apuntan a irregularidades incluso antes de habitar los departamentos. Aseguran que no se les permitió visitar el inmueble previo a la entrega, que tenían orientaciones distintas o se encontraban en pisos diferentes. Según el informe del bufete Abogabir Miranda Abogados, las ocho torres del Lote B presentan deficiencias estructurales y de diseño, incluyendo fisuras, pisos desnivelados, instalaciones eléctricas y sanitarias fuera de norma, ascensores inseguros y problemas en las redes de gas. Los propios vecinos han reportado filtraciones de agua, hongos, inundaciones y malos olores debido a problemas en el sistema de evacuación de aguas servidas. Ante esta situación, la Inmobiliaria Parque Cerrillos emitió una declaración pública defendiendo la calidad del proyecto y asegurando que la mayoría de los requerimientos postventa han sido atendidos satisfactoriamente. Señalaron que muchos demandantes no presentaron solicitudes formales por vías regulares para resolver problemas postventa. En resumen, un grupo significativo de propietarios del Lote B ha demandado a las inmobiliarias y constructoras responsables por fallas en la Villa Panamericana. Las deficiencias estructurales detectadas incluyen fisuras, filtraciones y otros problemas en las ocho torres del complejo residencial. Fuente: Redgol RedSport
Los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 dejaron como legado la Villa Panamericana de Cerrillos, un conjunto de departamentos que inicialmente albergó a los deportistas y luego fueron entregados a familias a través de subsidios habitacionales. Menos de tres años después, este complejo residencial se encuentra en medio de una controversia debido a graves fallas estructurales que han llevado a sus residentes a presentar una demanda millonaria. Un grupo de 311 propietarios del Lote B ha exigido US$17,7 millones en compensación a las empresas responsables del proyecto por daños materiales y morales. Esta acción colectiva es la más grande presentada en la historia de Chile bajo la Ley General de Urbanismo y Construcciones. Las demandas se dirigen principalmente contra Inmobiliaria Parque Cerrillos SpA, Inmobiliaria Paseo Panamericano SpA y constructoras como DLP. Los mismos vecinos apuntan a irregularidades incluso antes de habitar los departamentos. Aseguran que no se les permitió visitar el inmueble previo a la entrega, que tenían orientaciones distintas o se encontraban en pisos diferentes. Según el informe del bufete Abogabir Miranda Abogados, las ocho torres del Lote B presentan deficiencias estructurales y de diseño, incluyendo fisuras, pisos desnivelados, instalaciones eléctricas y sanitarias fuera de norma, ascensores inseguros y problemas en las redes de gas. Los propios vecinos han reportado filtraciones de agua, hongos, inundaciones y malos olores debido a problemas en el sistema de evacuación de aguas servidas. Ante esta situación, la Inmobiliaria Parque Cerrillos emitió una declaración pública defendiendo la calidad del proyecto y asegurando que la mayoría de los requerimientos postventa han sido atendidos satisfactoriamente. Señalaron que muchos demandantes no presentaron solicitudes formales por vías regulares para resolver problemas postventa. En resumen, un grupo significativo de propietarios del Lote B ha demandado a las inmobiliarias y constructoras responsables por fallas en la Villa Panamericana. Las deficiencias estructurales detectadas incluyen fisuras, filtraciones y otros problemas en las ocho torres del complejo residencial. Fuente: Redgol RedSport