Con la llegada de las temperaturas más bajas a gran parte del país, muchas personas comienzan a abandonar o postergar sus rutinas de ejercicio. El frío, la menor exposición a la luz natural y el aumento de la sensación de cansancio suelen impactar directamente en la motivación y la constancia. Sin embargo, especialistas aseguran que esta época también puede transformarse en una oportunidad para ordenar hábitos y entrenar de manera más estratégica. “El otoño e inicio del invierno pueden ser etapas clave para consolidar la constancia y mantener hábitos saludables. La clave está en adaptar el entrenamiento al contexto y no intentar sostener exactamente la misma rutina del verano”, explica Jorge Pizarro, gerente técnico de Smart Fit Chile. Según el experto, existen cinco claves fundamentales para mantener la actividad física durante los meses más fríos del año: Ajusta tus horarios al cambio de clima: Con menos horas de luz natural y mañanas más frías, reorganizar los horarios se vuelve fundamental. Definir momentos fijos para entrenar —idealmente antes de comenzar la jornada laboral o inmediatamente después del trabajo— ayuda a evitar la postergación y mantener la frecuencia semanal. Prioriza espacios indoor: Las bajas temperaturas y las lluvias hacen que entrenar en espacios cerrados sea una alternativa más cómoda y constante. Esto permite sostener el hábito sin depender del clima y seguir una planificación estructurada durante toda la temporada. Mantén la frecuencia antes que la intensidad: Durante esta época es normal sentir menor energía o más fatiga. Por eso, los especialistas recomiendan priorizar entrenamientos constantes y de intensidad moderada, en lugar de rutinas excesivamente exigentes que puedan generar agotamiento o abandono temprano. Refuerza la prevención de enfermedades respiratorias: Los cambios bruscos de temperatura y el aumento de virus respiratorios hacen especialmente importante cuidar la recuperación y el sistema inmune. Mantener una buena hidratación: dormir adecuadamente, alimentarse de forma equilibrada y utilizar ropa apropiada para entrenar son factores clave para evitar interrupciones prolongadas. Apóyate en planificación y seguimiento: Contar con una rutina estructurada y herramientas de seguimiento facilita mucho más la adherencia. Con un enfoque más flexible y adaptado al contexto, esta temporada puede transformarse en una etapa estratégica para sostener el ejercicio, evitar el sedentarismo y llegar a la primavera con hábitos ya consolidados. Fuente: Redgol RedSport
La industria del fitness se enfrenta a un desafío estructural que afecta a gimnasios en todo el mundo: la mitad de los nuevos socios abandonan su membresía antes de cumplir seis meses. Según el HFA 2025 Fitness Industry Benchmarking Report, el cual abarca 175 empresas y más de 17.000 instalaciones en 27 países, la tasa de retención anual promedio de la industria es del 66,4%. Esto significa que uno de cada tres socios no renueva. Detrás de esta estadística hay una razón humana y psicológica antes que económica: la gente abandona cuando no ve resultados o cuando simplemente no sabe si está avanzando. La ausencia de retroalimentación borra el sentido del esfuerzo. Para evitar este abandono, existe una herramienta que ayuda a mantener la motivación: la bioimpedancia. Esta tecnología permite medir la composición corporal y monitorear el progreso más allá del peso. Entendiendo la importancia de este tema, Sportlife Chile ha desarrollado un modelo de acompañamiento basado en evaluación continua del progreso que responde directamente a este problema. En sus sedes, disponen de la evaluación InBody que entrega información detallada sobre indicadores como masa muscular, porcentaje de grasa corporal, hidratación y metabolismo basal, permitiendo que cada persona comprenda cómo evoluciona su cuerpo durante el proceso de entrenamiento. “Muchas veces el progreso no se refleja inmediatamente en la balanza, pero sí en cambios importantes en la composición corporal. Poder medir esos avances ayuda a mantener la motivación y entender que el esfuerzo está dando resultados”, señala Daniela Donoso, gerente gestión operacional de Sportlife. Los especialistas recomiendan además enfocarse en objetivos sostenibles y hábitos a largo plazo. Entre los principales consejos para evitar abandonar el entrenamiento destacan: establecer metas realistas y progresivas; no enfocarse únicamente en el peso; medir cambios en fuerza, energía y composición corporal; mantener constancia más que perfección; complementar el ejercicio con descanso y alimentación equilibrada; y realizar seguimientos periódicos para visualizar avances. La tecnología de bioimpedancia se ha convertido en una herramienta cada vez más valorada dentro de la industria fitness, ya que permite entregar una mirada más completa del estado físico y generar planes personalizados según las necesidades de cada persona. Con evaluaciones periódicas, acompañamiento profesional y herramientas de medición objetiva, Sportlife busca fomentar hábitos saludables sostenibles y ayudar a que más personas mantengan su entrenamiento en el tiempo. Fuente: Redgol RedSport
Volver a hacer ejercicio no tiene por qué ser sinónimo de dolor o exigencia extrema. Cada vez más chilenos están optando por una forma segura y efectiva de iniciar o retomar el ejercicio, especialmente después de largos periodos de inactividad: el entrenamiento de bajo impacto. Este tipo de entrenamiento se caracteriza por movimientos fluidos y controlados, ejercicios que evitan saltos o impactos repetitivos y una progresión gradual de cargas e intensidad. ¿Qué es el entrenamiento de bajo impacto? El foco está puesto en la correcta ejecución, la activación muscular y la mejora de la movilidad, más que en el rendimiento inmediato o el desgaste físico. Entre sus principales virtudes destacan el menor estrés articular, al reducir el impacto sobre rodillas, columna y caderas. El énfasis en la técnica y la postura, lo que disminuye el riesgo de lesiones y permite adaptar las rutinas a distintas edades y condiciones físicas; y la mejora de la movilidad, estabilidad y equilibrio, aspectos clave para la vida diaria. Ejercicios isométricos: un aliado clave Dentro de este tipo de entrenamiento, los ejercicios isométricos cumplen un rol central. Acorde a Jorge Pizarro, gerente técnico de Smart Fit en Chile, este tipo de ejercicios “se caracterizan por generar tensión muscular sin movimiento articular. El músculo se contrae manteniendo una posición fija o estática, sin desplazamientos ni cambios angulares, lo que minimiza el estrés sobre cartílagos, ligamentos y superficies articulares. Esto los convierte en una modalidad ideal de bajo impacto”, indica. Acorde al experto, entre los ejercicios isométricos recomendados para programas de entrenamiento se encuentran: Sentadillas isométricas Planchas frontales Estocada estática Puente de glúteos estático Chest press isométrico en máquina Pull ups (manteniendo la posición de contracción) En términos generales, se recomienda mantener cada posición entre 20 y 30 segundos, realizando 2 a 3 series por ejercicio, de acuerdo con el nivel y condición física de cada persona. “Hoy entendemos que no es necesario partir con rutinas extremas para obtener resultados. El entrenamiento de bajo impacto permite que las personas se adapten de forma progresiva, ganen confianza y construyan una base física sólida”, explica Pizarro. Para esto, contar con asistencia profesional puede marcar una gran diferencia. En el caso de Smart Fit, una de las cadenas más grandes del país, este tipo de entrenamiento se ve reforzado por servicios complementarios que los alumnos pueden contratar, como evaluaciones físicas, programas personalizados y asesorías profesionales. A ello se suman herramientas digitales, como su aplicación, que permiten acceder a rutinas guiadas, seguimiento del progreso, recordatorios y recomendaciones adaptadas a cada etapa del proceso de entrenamiento. Fuente: Redgol RedSport
Con la llegada de las temperaturas más bajas a gran parte del país, muchas personas comienzan a abandonar o postergar sus rutinas de ejercicio. El frío, la menor exposición a la luz natural y el aumento de la sensación de cansancio suelen impactar directamente en la motivación y la constancia. Sin embargo, especialistas aseguran que esta época también puede transformarse en una oportunidad para ordenar hábitos y entrenar de manera más estratégica. “El otoño e inicio del invierno pueden ser etapas clave para consolidar la constancia y mantener hábitos saludables. La clave está en adaptar el entrenamiento al contexto y no intentar sostener exactamente la misma rutina del verano”, explica Jorge Pizarro, gerente técnico de Smart Fit Chile. Según el experto, existen cinco claves fundamentales para mantener la actividad física durante los meses más fríos del año: Ajusta tus horarios al cambio de clima: Con menos horas de luz natural y mañanas más frías, reorganizar los horarios se vuelve fundamental. Definir momentos fijos para entrenar —idealmente antes de comenzar la jornada laboral o inmediatamente después del trabajo— ayuda a evitar la postergación y mantener la frecuencia semanal. Prioriza espacios indoor: Las bajas temperaturas y las lluvias hacen que entrenar en espacios cerrados sea una alternativa más cómoda y constante. Esto permite sostener el hábito sin depender del clima y seguir una planificación estructurada durante toda la temporada. Mantén la frecuencia antes que la intensidad: Durante esta época es normal sentir menor energía o más fatiga. Por eso, los especialistas recomiendan priorizar entrenamientos constantes y de intensidad moderada, en lugar de rutinas excesivamente exigentes que puedan generar agotamiento o abandono temprano. Refuerza la prevención de enfermedades respiratorias: Los cambios bruscos de temperatura y el aumento de virus respiratorios hacen especialmente importante cuidar la recuperación y el sistema inmune. Mantener una buena hidratación: dormir adecuadamente, alimentarse de forma equilibrada y utilizar ropa apropiada para entrenar son factores clave para evitar interrupciones prolongadas. Apóyate en planificación y seguimiento: Contar con una rutina estructurada y herramientas de seguimiento facilita mucho más la adherencia. Con un enfoque más flexible y adaptado al contexto, esta temporada puede transformarse en una etapa estratégica para sostener el ejercicio, evitar el sedentarismo y llegar a la primavera con hábitos ya consolidados. Fuente: Redgol RedSport
La industria del fitness se enfrenta a un desafío estructural que afecta a gimnasios en todo el mundo: la mitad de los nuevos socios abandonan su membresía antes de cumplir seis meses. Según el HFA 2025 Fitness Industry Benchmarking Report, el cual abarca 175 empresas y más de 17.000 instalaciones en 27 países, la tasa de retención anual promedio de la industria es del 66,4%. Esto significa que uno de cada tres socios no renueva. Detrás de esta estadística hay una razón humana y psicológica antes que económica: la gente abandona cuando no ve resultados o cuando simplemente no sabe si está avanzando. La ausencia de retroalimentación borra el sentido del esfuerzo. Para evitar este abandono, existe una herramienta que ayuda a mantener la motivación: la bioimpedancia. Esta tecnología permite medir la composición corporal y monitorear el progreso más allá del peso. Entendiendo la importancia de este tema, Sportlife Chile ha desarrollado un modelo de acompañamiento basado en evaluación continua del progreso que responde directamente a este problema. En sus sedes, disponen de la evaluación InBody que entrega información detallada sobre indicadores como masa muscular, porcentaje de grasa corporal, hidratación y metabolismo basal, permitiendo que cada persona comprenda cómo evoluciona su cuerpo durante el proceso de entrenamiento. “Muchas veces el progreso no se refleja inmediatamente en la balanza, pero sí en cambios importantes en la composición corporal. Poder medir esos avances ayuda a mantener la motivación y entender que el esfuerzo está dando resultados”, señala Daniela Donoso, gerente gestión operacional de Sportlife. Los especialistas recomiendan además enfocarse en objetivos sostenibles y hábitos a largo plazo. Entre los principales consejos para evitar abandonar el entrenamiento destacan: establecer metas realistas y progresivas; no enfocarse únicamente en el peso; medir cambios en fuerza, energía y composición corporal; mantener constancia más que perfección; complementar el ejercicio con descanso y alimentación equilibrada; y realizar seguimientos periódicos para visualizar avances. La tecnología de bioimpedancia se ha convertido en una herramienta cada vez más valorada dentro de la industria fitness, ya que permite entregar una mirada más completa del estado físico y generar planes personalizados según las necesidades de cada persona. Con evaluaciones periódicas, acompañamiento profesional y herramientas de medición objetiva, Sportlife busca fomentar hábitos saludables sostenibles y ayudar a que más personas mantengan su entrenamiento en el tiempo. Fuente: Redgol RedSport
Volver a hacer ejercicio no tiene por qué ser sinónimo de dolor o exigencia extrema. Cada vez más chilenos están optando por una forma segura y efectiva de iniciar o retomar el ejercicio, especialmente después de largos periodos de inactividad: el entrenamiento de bajo impacto. Este tipo de entrenamiento se caracteriza por movimientos fluidos y controlados, ejercicios que evitan saltos o impactos repetitivos y una progresión gradual de cargas e intensidad. ¿Qué es el entrenamiento de bajo impacto? El foco está puesto en la correcta ejecución, la activación muscular y la mejora de la movilidad, más que en el rendimiento inmediato o el desgaste físico. Entre sus principales virtudes destacan el menor estrés articular, al reducir el impacto sobre rodillas, columna y caderas. El énfasis en la técnica y la postura, lo que disminuye el riesgo de lesiones y permite adaptar las rutinas a distintas edades y condiciones físicas; y la mejora de la movilidad, estabilidad y equilibrio, aspectos clave para la vida diaria. Ejercicios isométricos: un aliado clave Dentro de este tipo de entrenamiento, los ejercicios isométricos cumplen un rol central. Acorde a Jorge Pizarro, gerente técnico de Smart Fit en Chile, este tipo de ejercicios “se caracterizan por generar tensión muscular sin movimiento articular. El músculo se contrae manteniendo una posición fija o estática, sin desplazamientos ni cambios angulares, lo que minimiza el estrés sobre cartílagos, ligamentos y superficies articulares. Esto los convierte en una modalidad ideal de bajo impacto”, indica. Acorde al experto, entre los ejercicios isométricos recomendados para programas de entrenamiento se encuentran: Sentadillas isométricas Planchas frontales Estocada estática Puente de glúteos estático Chest press isométrico en máquina Pull ups (manteniendo la posición de contracción) En términos generales, se recomienda mantener cada posición entre 20 y 30 segundos, realizando 2 a 3 series por ejercicio, de acuerdo con el nivel y condición física de cada persona. “Hoy entendemos que no es necesario partir con rutinas extremas para obtener resultados. El entrenamiento de bajo impacto permite que las personas se adapten de forma progresiva, ganen confianza y construyan una base física sólida”, explica Pizarro. Para esto, contar con asistencia profesional puede marcar una gran diferencia. En el caso de Smart Fit, una de las cadenas más grandes del país, este tipo de entrenamiento se ve reforzado por servicios complementarios que los alumnos pueden contratar, como evaluaciones físicas, programas personalizados y asesorías profesionales. A ello se suman herramientas digitales, como su aplicación, que permiten acceder a rutinas guiadas, seguimiento del progreso, recordatorios y recomendaciones adaptadas a cada etapa del proceso de entrenamiento. Fuente: Redgol RedSport