Fútbol amateur: ganancias millonarias vs migajas comunitarias
Tras el encuentro entre Quintero Unido y Deportes Rancagua, un cartel llamó la atención al expresar de forma contundente: “Ganancias millonarias, migajas comunitarias. El fútbol amateur necesita financiarse”. Este mensaje genera controversia al tocar un tema sensible en el ámbito deportivo.
El fútbol amateur, en teoría, es una actividad de aficionados. Sus reglas prohíben la remuneración de los verdaderos protagonistas del espectáculo, que actualmente son los jóvenes de la Tercera División A, conformada por 14 equipos a nivel nacional y numerosos grupos en la Tercera División B.
La normativa establece que los jugadores sean jóvenes, con algunas excepciones, con el objetivo loable de brindarles la oportunidad de acceder al profesionalismo a través del fútbol amateur. Podríamos comparar este proceso con un camino de tierra, reservando el camino pavimentado para los jóvenes que forman parte del fútbol joven profesional.
Sin embargo, este camino es difícil y lleno de obstáculos. Los jugadores deben prepararse para competir al más alto nivel muchas veces sin respaldo económico alguno, sin contratos, sin seguridad ni previsión.
A pesar de que los estatutos prohíben la remuneración de los futbolistas, la realidad distorsiona esta norma. Algunas personas ven en esta precariedad una oportunidad para invertir en clubes con miras a llevarlos al profesionalismo y obtener ganancias a largo plazo. Estos individuos se convierten en mecenas del fútbol amateur y transforman los clubes en Sociedades Anónimas para recuperar e incrementar su inversión a través del producto futbolístico.
⚽ Estamos en La B, El programa del ascenso 🏆 Todos los martes a las 21:00 horas en vivo por nuestro canal de YouTube 📺 ¡Súmate y vive La B!
Esta falta de control genera distorsiones en la competencia. Los equipos que suelen ascender son aquellos que incumplen la regla de no pagar a sus jugadores, lo cual desvirtúa la competencia desde su base. No se trata de eliminar completamente los pagos, pero es necesario regularlos y transparentar la participación en la liga para garantizar una competencia justa.
No podemos seguir aplicando un reglamento amateur a una competición que en realidad es semi-profesional. Es fundamental establecer límites y garantizar una competencia equitativa para todos los participantes.
Es lamentable ver a jugadores luchando por su futuro sin ningún respaldo económico, dependiendo únicamente de la asistencia al estadio para recibir pagos mínimos y alimentación. Este es el panorama denunciado por el cartel en Quintero.
Este tema es complejo y merece ser abordado con detenimiento. Es necesario visibilizar lo que ocurre en ANFA y en el fútbol amateur para promover cambios que beneficien a todos los involucrados.
Sigue nuestro canal de WhatsApp y mantente al día con toda la actualidad del deporte nacional e internacional. Vive de cerca las novedades del torneo más apasionante del país: la Primera B Chile.
LEE TAMBIÉN:
Fuente: Primerabchile.cl Primera B




























