Importancia de la hidratación en el deporte de verano
La importancia de la hidratación en verano va más allá de ser un simple complemento del entrenamiento, se convierte en un pilar fundamental para el rendimiento y la salud. Durante los meses más calurosos del año, los errores en la hidratación pueden tener consecuencias graves tanto en los resultados deportivos como en la salud del organismo.
El mito de que "con agua es suficiente" es uno de los mayores errores nutricionales en el ámbito deportivo, especialmente en condiciones de calor donde las pérdidas de electrolitos se incrementan significativamente. Un atleta puede llegar a perder entre 1,5-2,5 litros de sudor por hora en condiciones extremas de calor, y cada litro de sudor contiene una cantidad importante de sodio, potasio y otros electrolitos.
La deshidratación del 2% (algo fácilmente alcanzable en verano) puede reducir el rendimiento físico hasta en un 30%. Muchos deportistas beben agua abundantemente pero siguen experimentando calambres musculares, fatiga prematura y dolores de cabeza post-entrenamiento en días calurosos debido a la falta de reposición adecuada de electrolitos.
Es crucial entender que beber solo agua durante el ejercicio prolongado en calor puede diluir la concentración de sodio en la sangre, lo que lleva a la hiponatremia asociada al ejercicio. Esta condición puede provocar síntomas graves como náuseas, confusión e incluso convulsiones en casos extremos, siendo común en deportes de resistencia prolongados.
Para una correcta hidratación en verano, es recomendable ingerir antes del ejercicio una bebida con electrolitos y evitar el exceso de agua sola. Además, es importante incluir alimentos ricos en agua y electrolitos tanto antes como después del ejercicio para mantener un equilibrio adecuado.
En el caso de personas mayores de 50 años, es crucial considerar que tienen una disminución natural de la sensación de sed y un mayor riesgo de complicaciones por deshidratación. Por ello, es fundamental programar la hidratación por horario y no solo basarse en la sed.
El agua es esencial pero no suficiente para los deportistas que entrenan en condiciones calurosas. Invertir en una estrategia adecuada de hidratación con electrolitos no solo mejora el rendimiento deportivo, sino que también garantiza la seguridad y la salud del atleta. No se debe subestimar el impacto del verano en las necesidades hídricas y consultar con un nutricionista deportivo para personalizar la estrategia según las necesidades individuales es clave.
Fuente: Gigante Deportivo


































